martes, 31 de marzo de 2015

Savia nueva

Qué curioso es el tema intergeneracional. Te pasas años viendo a los peques de la familia como a unos cachorritos juguetones, rebosantes de vida y de ternura. Y los sitúas en esa burbuja de algodón que crees inmutable.

Hasta que un día ves con sorpresa que empiezan a salir al mundo. Y es sin preaviso.

Mi sobrino Álvaro me contó el domingo que tenía el encargo en clase de lengua de escribir sobre un personaje de su elección. Y él decidió contar mi historia.

Se me abrieron los ojos como platos, de la curiosidad. ¿Qué podía contar sobre mí que pudiera ser interesante para la gente de su edad? La respuesta está en su texto, que copio más abajo.

No sólo me emocionaron sus palabras, repletas de cariño. También me llenó de orgullo la sensibilidad que muestra un chico de 15 años cuando es capaz de resumir tu esencia en pocas palabras, poniendo el acento en luchas sociales y personales a las que te ha costado décadas llegar.

Gracias, Álvaro, por romperme los esquemas. Y por ser la prueba viviente de que otro mundo es posible.

Álvaro en la cima, mirando más allá del bosque

"Mayte es una amazona. Es madre. Es lesbiana. Y tiene un solo pecho.

Cuando creces en un mundo que no te acepta como eres… y aun así luchas para mejorar todo aquello que te disgusta. Cuando cambias tu pequeño mundo, fiel a tus principios… y un cáncer se encarga de quitarte aquello que te identifica como mujer. Esa es la vida de Mayte. Una activista contra el paro, los desahucios, la pérdida de derechos laborales y la vuelta atrás en las políticas sociales de este país; contra la homofobia y el machismo. Busca un mundo mejor en el que sus tres hijos puedan ser felices.

Conozco muy de cerca a Mayte. Y sé lo que ha sido para ella todo por lo que ha pasado. Se ha sentido avergonzada de sí misma. Humillada.

Mutilada.

Pero es una amazona. Una amazona que ve la botella medio llena. Que llena su vida con su trabajo, con su familia y amigos, con la música, con su amor por la naturaleza y por lo correcto. Con su amor por la felicidad.

Una amazona con su carcaj a la espalda. Porque cada día trae a su vida una causa, un momento, una emoción, un instante al que dirigir flechas multicolores".

6 comentarios:

Estelas de vida. dijo...

Qué pasada Mayte, emocionante. Tu sobrino Álvaro tiene mucho de su tía...por lo menos la valentía al expresarse y su afán por las personas íntegras. Felicidades por ese escrito lleno de sensibilidad a Álvaro y a ti, gracias por compartirlo. Un beso.

María dijo...

Un ¡olé! por la mujer valiente y el sobrino sensible.

Jane Jubilada dijo...

Álvaro me ha emocionado ¡Qué orgullosa debes de estar de ese sobrino que sabe quedarse con lo esencial! Gracias por compartirlo. Un abrazo a los dos.

Olga Baselga Calvo dijo...

Muy bonito, sí señora...

Vicente Corrotea dijo...

Ya cuentas con mi admiración, Mayte.

Stella R.G. dijo...

Volver aquí después de tanto tiempo y que me siga emocionando tu blog, sea en tus palabras o en la de ese pequeño gigante que me ha sacado una lágrima. Olé Álvaro y olé su tita.

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