domingo, 15 de abril de 2012

Familias diversas: son justas y necesarias

Fin de semana intenso.

El viernes se casó una amiga del alma en Las Palmas, en la que ha sido mi primera boda lésbica, si no cuento la mía.

Y ayer sábado tuvimos el I Encuentro de Familias Diversas de Tenerife. Lo organizamos desde la nueva área de Familias del colectivo LGBTI Algarabía.

La boda fue muy divertida. A mí me encantan las bodas, pero mucho más cuando son pequeñas, manejables, soleadas, llenas de música y de flores, de risas, de palabras cálidas y de miradas intensas.

La concurrencia era mayoritariamente heterosexual. A muchas de esas personas las conozco desde hace años, y he vivido cómo han ido integrando poco a poco la diferencia en sus vidas, transmitiendo la normalización a sus hijos e hijas y a todo su entorno. El efecto mancha de aceite. Me encantó ver que la boda del viernes fue muy especial por quienes se casaban, no por el género de las contrayentes.

Y ayer, en uno de los rincones más mágicos de Tenerife, nos reunimos varias familias de todo tipo y condición, para compartir una excursión en la que nuestras criaturas pudieron caminar por el bosque, jugar y compartir almuerzo y canciones. Para mis peques era la primera interacción en grupo con familias de dos mamás, como la suya.

Aún así, aunque para mí fuera un día emocionante y especial, para ellxs fue un sábado tan feliz como cualquier otro. Porque para niñas y niños educados en igualdad la diferencia no es destacable: la integran sin más.

Y eso debería enseñar mucho a quienes nos gobiernan y nos legislan.

Nos esperan tiempos difíciles a las familias LGBTI. El gobierno, aliado con la iglesia y con la derecha más rancia, quiere escondernos en un cajón. Ignorar la realidad de nuestras hijas e hijos. Ocultar nuestra existencia, y devolver al matrimonio en España su concepto de amor como dios manda.

Mentiría si dijera que no me asusta. Pero luego miro alrededor, y concluyo que la gente de a pie en este país es en general tolerante y abierta, y frente a los varapalos que nos llegan de todos lados (y lo que te rondaré, morena) la realidad de las familias diversas ha de ir calando en la sociedad como lluvia fina.

Por lo pronto, ayer cantamos como para provocar un buen aguacero. Pero ¿es que hay forma mejor de pintar el arcoiris en el cielo...?

5 comentarios:

Belén de la Banda dijo...

Parejas que se quieren, familias que se quieren. No hay más que decir ;-)

ISA dijo...

Yo tb tengo un poco de miedito con este gobierno, pero quiero ser optimista y lo que tu dices: la gente es más tolerante de lo que pensamos, por lo menos yo lo siento así con la que me rodea y ni te digo con mis hijos y las famlias políticas de estos.
Eso si, como se les ocurra recortanos derechos como el matrimonio, hijos etc, me voy a unir al grupo más escandaloso que encuentre y me tiraré a la calle con ellos a protestar.

chris dijo...

La experiencia debió ser genial!! Me gubiera encantado hacer ese paseo a vuestro lado. Creo que le hubiera tapado los ojos al prícipe amarillo para jugar con él en algunos tramos...

La situación "oficial" ha retrocedido muchos años, pero creo que este país lo formamos en realidad las personas que lo habitamos y que por suerte cada día más, vemos con naturalidad modelos diferentes de familias. Desde la tolerancia y el respeto.

Y siempre habrá quien nos ti´re piedras pero con ellas, nosotros construimos el muro que les terminará ocultando y los puentes que nos unen a los que sabemos que el amor va mucho más allá de la familia tradicional.

Por cierto...dices que me vas a rondar????

Ética Tomate dijo...

No quisiera ser la pepita grilla de todos los hilos, pero la verdad no creo que a la comunidad LGBTI nada le haya venido dado por obra y gracia ni de la sociedad ni de las deidades ni de ZP, todos absolutamente todos los derechos, espacios etc que han sido conquistados lo han sido desde el activismo, desde la reivindicación y desde la visibilidad. Quizá mi incorporación a la realidad LGBTIQ ha sido tardía, y mi hija vivió casi ocho años de su vida en una familia "normal" "tradicional" "nuclear" "heteronormativa", pero como dice una amiga, la familia nuclear es radioactiva y la mía explotó. Ahora mismo la componemos dos hombres una mujer una niña y un niño. Quizá también, y digo quizá, al entorno rural en el que vivimos influye, pero lo cierto es que mi hija si vive el rechazo, la exclusión, la burla, la crítica y el prejuicio, han llegado incluso a decirle que terminará en un internado en el extranjero. Bueno cuestiones personales aparte.Creo que debemos apropiarnos de los espacios, reivindicar sin esperar a que nos sean recortados los derechos y vetados los espacios, visibilicemos nuestras realidades diversas. Lo que quiero decir es que FELICIDADES a todas y a todos por ese gran encuentro, toda mi familia lo pasamos genial, mi hija compartió inquietudes, dudas, intrigas etc... en lo que para ella fue un entorno seguro libre de LGBTIQFOBIA. Por ello Gracias a todas, GRACIAS A ALGARABIA.

Lenteja dijo...

Cuando oigo argumentos en contra de la adopción de niñxs por parejas homosexuales, de sus futuribles problemas psicológicos y bla bla bla sólo me sale con mucha retranca y con una sonrisa responder que llevo trabajando 15años en protección de menores y ningunx de ellxs venía de una pareja del mismo sexo...
Besos.Lenteja

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