jueves, 9 de diciembre de 2010

El sorteo

Hoy me siento como si ya hubiera llegado el día 22. Espero desde hace rato mi turno en el servicio de admisiones del hospital, para entregar el volante que reactivará mi expediente. Y no puedo evitar sentir un hormigueo como el de los niños de San Ildefonso en la tramoya.

El informe de mi cirujana reza: "Secuela de cáncer de mama. Recambio de expansor por prótesis derecha y mastectomía subcutánea más prótesis izquierda".

Dejo de oír el murmullo de voces de quienes esperan a mi lado. Se diluye el ruido de fondo de los teléfonos. Sólo oigo el accionar del tirador del bombo, que empieza a girar lentamente, tanto que por momentos las bolas tardan en recibir la orden de moverse dentro.

El día del sorteo del gordo de navidad todo el país está pendiente de esa mágica noria de cifras, y de las voces trémulas de los niños. Mi ceremonia giratoria de hoy es privada, pero para mis sentidos el mundo se detiene hoy en el instante previo a la entrega del papel que me pone en lista de espera quirúrgica. Y no puedo evitar sentirme satisfecha, porque estoy avanzando, y porque lo estoy contando.

Este domingo lo celebraré caminando por la causa, y sintiendo cerca los pasos de todos ustedes, que viven también el proceso.

(Cáncer de mama, Carrera por la Vida en Tenerife. Domingo 12 de diciembre a las 11 am, desde la plaza del CC Sallytien, en costa Adeje, hasta la Plaza de la Pescadora, en Los Cristianos, Arona. 3,5 kilómetros).

Sin ustedes también habría llegado hasta aquí, pero con 4.000 sonrisas menos... ¡y no hay color!

4 comentarios:

Filomena dijo...

¡Y más que seguirás avanzando y nos seguirás contando, guapísima! Allí estaremos domingo: codo a codo.

Lena de mar dijo...

Querida Mayte, querida superviviente, tengo que decirte que me gusta cómo escribes tus sentimientos, eres una resiliente, como yo.

Bienvenida a mi humilde blog. Pasearé por aquí y ten por seguro que este domingo pensaré en esta carrera que haré junto a a ti y a Filomena desde mi isla.

Abracitos salinos

izaskun dijo...

Querida Mayte, no estaré hoy en la caminata en cuerpo, pero sí en alma. Me has hecho vivir el momento del bombo navideño de maravilla, amazona admirada. Cada vez me gusta más este diario.
Un abrazo,

María dijo...

¡Qué valiente! Me has recordado a mi tía, una gran luchadora contra "el patas".

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