sábado, 27 de noviembre de 2010

Manos sabias

Ella cura con las manos.

Nos conocimos hace ya muchos años, descubriendo nuevos horizontes a través de la kinesiología y la programación neurolingüística. Para mí fue abrir una ventana. Ella hizo de las terapias alternativas su gran pasión.

Luego pasamos tiempo sin vernos, pero con la llegada de mis hijos redescubrimos una amistad que ya nunca soltamos. Mujer curiosa con alma de niña, a través de su mente brillante aprendí a ver el mundo sin orejeras. A apreciar un picnic improvisado bajo un árbol del parque más que el mejor restaurante. Y a reír a carcajadas celebrando la vida.

Cuando este verano mi mamografía sugirió la necesidad de una biopsia, ella apareció con su maletín de los remedios, cargado de imanes y flores de Bach, para ayudar en el proceso.

A lo largo de estos cuatro meses, ha aparcado su vida cada dos o tres días para dedicarme la tarde entera, cuidar de mis dolores físicos, y pasar su mano por las heridas del corazón. Semana tras semana su sonrisa aparecía en mi puerta, y sus remedios de mujer sabia eran árnica para el dolor de estar viva.

Ella me enseñó a ser consciente de la experiencia que me ha tocado vivir. A cuidar mi alimentación. A no dejar los pensamientos negativos anidar en mi interior. A aprender la lección que la vida me traía, y envolverla en papel de seda.

Ayer cerramos el proceso. Por fin cuerpo y alma están equilibrados. Sólo queda el dolor físico, con el que ya sé lidiar yo sola. Y estoy preparada para la nueva operación, que será en breve.

Y miro hacia atrás para ver lo que hemos recorrido, y me convenzo de que a veces la vida te manda un guía para alumbrar la senda. Alguien que viene a transmitirte amor y sabiduría, en la medida justa para que puedas asimilarlo. Y cuando cierra el ciclo te das cuenta de todo lo que has avanzado, y no te lo crees.

Y no sabes cómo podrás devolverle tanta entrega desinteresada. Hasta que caes en la cuenta de que ese mensaje de esperanza lo necesitan tantas personas a tu alrededor... ¿Será la manera de pagar mi deuda? ¿Seré capaz de transmitir un día ese cariño y algo de esa sabiduría? Quizás sí, quizá sea ésa la cadena de favores que mueve el mundo. Ese banco de horas transformado en amor al ser humano, en el que no mides lo que das ni por qué lo entregas, sabiéndote con una preciosa deuda por lo que tú has recibido.

Gracias, Maite, por no haber soltado mi mano. Por haber reído y haber llorado conmigo en cada piedra del sendero. Ha sido una aventura hacer contigo mi travesía del desierto, y aunque te echaré de menos y pensaré en ti cada día, sé que tus manos laboriosas han ido ya a ocuparse de otros seres a los que llenarás de luz para enseñarles el camino.

6 comentarios:

Aida dijo...

Tu cercanía a través de este blog es un gran favor que me haces, como todos los que me has hecho desde que te conozco. Gracias amiga. Mi deuda contigo aumenta cada día, espero que la vida me deje recompénsartelo en los próximos 60 años. Sí sí, no te librarás de mi, mi cariño te acompañará hasta el infinito y más allá (jajaja). Un beso

Mayte Ramos dijo...

Se nota que estás rodeada de muchas amigas especiales que te llenan de luz, y eso es porque tú también la transmites, seguro. PD. Te haré llegar cuentos para tus niños por Navidad. Me hace mucha ilusión que los tengan. Un beso

Anónimo dijo...

Hola Mayte, cuanto me alegro del reconocimiento que están recibiendo tus reflexiones en verdad te lo mereces, hasta respeto me da ahora el escribir esto, ya que pienso en cuantas personas lo pueden leer y .... ¡¡¡impone caray!!!, pero por tí, por esos los valores que nos regalas en cada texto vale la pena dejar el anonimato y gritar al viento. Yo, que comparto contigo el tener que enfrentarme a esta enfermedad, cáncer, que se nos ha cruzado en nuestro camino y cambiado de un día para otro nuestras vidas sé que tus reflexiones son un apoyo para el resto de mujeres que aunque no tengamos las ayudas que tienes tú de terapias alternativas con los relatos que nos haces de tus experiencias y como las enfocas lo podemos pasamos nosotras a nuestro día a día. Así que sí Mayte, nos estás transmitiendo y muchísimo.

bdelabanda dijo...

Un abrazo muy grande, Maytilla, aunque no te llamemos ni te escribamos ni te hagamos caso aparentemente, estamos todo el tiempo contigo, aquí peninsulados ;-)
(el istmo es lo que importa)
Campeona!

Horizonte dijo...

Tu recompensa ya está hecha y sigue haciéndose cada día, a cada momento, y con cada palabra...

MERCEDES dijo...

hola

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