martes, 19 de octubre de 2010

Y el día se tiñó de rosa

La mañana amanecía tranquila. Pero una llamada madrugadora me sacó de la ducha. Ya en Madrid desayunaban con la noticia de la reseña del blog en un diario nacional.

A partir de ahí empezó el día de los milagros. El email se colapsó de mensajes de felicitación y de apoyo. Las visitas al blog se multiplicaban por centenas. Y mi página en Facebook se tiñó de rosa, mi color favorito, el color de la feminidad y de mi opción. Ahora, también el color de mi causa.

Hoy todos han sido yo. Y yo he sido Mayte y las demás que luchan, y también las que no pudieron contarlo.

Cada nueva amiga, cada nuevo amigo que iba escribiendo en mi muro, encendía una vela en mi interior. Cada frase traía un suspiro de aliento. Cada foto personal cambiada por un lazo rosa, un guiño a la esperanza.

Cuando vives emociones tan intensas como las de hoy, llega un momento en que ya no puedes pensar, se te colapsa la filosofía. Y entonces empiezas a sentir.

Y pasó ante mí cada momento de estas últimas nueve semanas, nueve martes desde aquella operación que me cambió la vida. Y me pregunté qué había hecho para merecer todo el amor que he recibido desde entonces.

La opinión general es que he sido valiente en mi lucha contra la enfermedad. Bueno, ése es sólo un detalle de la película. Y no creo que tenga mucho mérito. Pero sí hay una valentía que cuesta más, y es la de desnudar el alma sin dejar nada dentro.

Sinceramente, cuando la gente me escribe mensajes increíbles, o me llama llena de cariño, o me manda su amor de mil maneras, pienso que no es en respuesta sólo a mi entereza ante el dolor físico. Creo que salir del armario de la convención social, y reconocer que has sufrido por amor, que eres una madre imperfecta, que lloras, ríes, te estresas y tienes todas las debilidades de nuestra especie, toca una fibra que nos acerca.

Y el regalo de estos tiempos es haber podido pulsar esa tecla, con visos de varita mágica, que todos llevamos dentro. Y de repente hablo de lo divino y de lo humano con personas que sólo conozco de lejos pero me han leído. Y surge un hilván de emociones compartidas donde antes sólo había saludos educados.

Mi conclusión es que ser más auténticos deshace los miedos. Soy libre y dueña de mi vida porque ya sé decir que no a lo que me sienta mal -muchas visitas, dormir poco, no hacer al menos una cosa al día que me ilusione-; he aprendido a poner límite a las relaciones que no fluyen, y a no buscar en los demás la aprobación basada en el 'hacer'. Ahora me he empeñado en que me quieran por 'ser' y, caramba, qué bien me sienta.

Por eso la especial no soy yo. A mí la vida me ha dado la oportunidad de dar el salto. Pero esa delicada materia de la que están hechos los sueños está en todos nosotros. Yo lo compruebo ahora cada día, sin excepción.

Sólo tengo que pasear por los comentarios de este blog o por mi bandeja de entrada para recordarlo. Y si además abro Facebook y leo las decenas de razones que muchos de ustedes han esgrimido para que siga luchando "en este raro negocio que me ha tocado en suerte", María José dixit, entonces sólo puedo respirar hondo, llena de orgullo por esta humanidad que es capaz de darlo todo cuando se le llega al corazón.

El mío, desde luego, está hoy bien tocado. Mil gracias por este 19 de octubre.

8 comentarios:

bdelabanda dijo...

Querida Mayte: Hoy ya es 20, pero todo lo que dijimos ayer vale exactamente igual. Que tengas un GRAN día!

Anónimo dijo...

No deja de sorprenderme esta capacidad tuya para normalizar la valentía, para desdramatizar las situaciones más difíciles, para entusiasmarte con las cosas pequeñas.

Pienso que has encontrado la mejor terapia y que la alquimia ha pasado de tu cocina a tu corazón.

Quiero que consigas toda la felicidad posible (que puede ser mucha) y que no te conformes con una cosa al día que te ilusione, que luches porque te ilusione el día completo, el mes, el año, la vida entera.
Besos

Anónimo dijo...

Hey, ¡Que nuestra Mayte se va haciendo famosa! Que los del El Mundo se han dado cuenta de lo bien que escribe, y ponen su blog como referencia. Dicen que hay un libro en ciernes, y que hasta Alex de la Iglesia se está interesando en la historia. Pero que ella dice que de Almodovar para abajo, nada.

Anónimo dijo...

Y se volvió arcoíris…

El día amaneció rosa, pero asomaba tímido un verde esperanza, y un rojo sangre de toro bravo, que no se rinde, que no se entrega.
Había también azul limpio de nuestro cielo canario, y alisios transparentes que llenaban los pulmones del alma del más puro optimismo.
El anaranjado del horizonte nos mostraba el camino más allá de lo que nuestros ojos alcanzan, y nos mostraba que hay que seguir luchando, porque tras la línea imaginaria hay quien nos sigue esperando.
El violeta de una cometa, el color vino que riega una amistad, la paz de un jazmín amarillo… Todos lucharon contra el blanco fácil que se rinde sin mancharse en la lucha, y contra el negro ciego que acobarda.
Y hubo una fiesta. Y se mezclaron en una orgía de colores.
Y a Mayte se le ocurrió agitar la coctelera, y nos regaló el arcoíris…

Amparo dijo...

Mayte, sigue escribiendo para ti. Eres genial, guapa. Acabarás enganchando a muchísima gente, como me tienes a mi. Un super beso desde Madrid con muchísimo cariño y ¡mucho ánimo para todo!
Amparo

Mayte Ramos dijo...

Hola Mayte. Soy Mayte. Me encanta cómo escribes. Y me gusta mucho tu blog. Lo voy a añadir, con tu permiso, a la lista de blogs que sigo. Y te mando un beso enorme porque estás dando ejemplo como cada mujer valiente que lucha día a día por superar ésta dura enfermedad. Un abrazo y sigue adelante porque escribes de maravilla.

Anónimo dijo...

HOLA HOLA:

Hay poco que añadir a lo que has escrito y a lo que te han escrito, salvo GRACIAS. Muchas gracias porque nos ayudas a valorar lo que tenemos, a aprecir lo que estimabamos poco, a vivir mejor y a disfrutar los instantes. Así que MUCHAS GRACIAS

Antonio P

Anónimo dijo...

Hola Maite: nos conocimos casi sin conocernos. Estuve en la coral universitaria y me fui justo cuando aparecieron tú y tus hermanos. te vi en el facebook de Blanca y desde aquí te deseo mucha fuerza y mi ánimo constante. Te seguiré. Lola Antúnez

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