jueves, 30 de septiembre de 2010

Tú puedes

Manda castaña que lo que no consiguió tu derrame cerebral lo haya hecho una bacteria hospitalaria.

Desde el lunes luchas en la UVI por recuperar las constantes vitales que te han robado.

Pero tú tienes un máster en eso, no te hagas ahora el despistado.

En tus años juveniles aprendiste a competir luchando balones en el Canarias. Eso imprime carácter.

Luego, la vida robó tu vocación de arquitecto. Ser el mayor de siete en una familia de maestros no daba para estudiar fuera. Pero fuiste el químico más brillante, y eso te valió una beca para hacer las américas.

Tampoco tiraste la toalla cuando viajabas en cubierta, con smoking alquilado, para enamorar a mamá y robarla de la buena sociedad de Las Palmas. Largos meses de indiferencia se daban de bruces así con tu tesón. ¡Y aún no se ha arrepentido, 50 años más tarde!

Te fuiste a Kansas con el método aprendido en un tocadiscos prestado, inglés de garrafón a 75 revoluciones. Pero cuando llegaste allí, el endiablado acento de la norteamérica profunda te dejó huérfano de palabras.

Y ni siquiera eso impidió que volvieras ingeniero, ya para casarte.

Nuestra infancia en Madrid fue divertida. Éramos un trocito de Canarias en cada sobremesa, cuando regresabas a tu guitarra de tuno y mamá desgranaba aires de la tierra con voz melodiosa.

Sábados de excursión junto al río, después de disfrutar de casonas y plazas castellanas: Pedraza, Chinchón, Sepúlveda... Rincones inolvidables hilvanados en la memoria. En el perchero de casa había quedado el trabajo duro de la semana. Y entonces empezaba lo más difícil: criar a cuatro diablillos con la dosis exacta de paciencia y cariño.

Todo lo has conseguido por no conformarte. ¿Vas a hacerlo ahora?

Hoy luchas por las plaquetas y por el oxígeno. Róbalos con una finta. Mira de frente al rival y esquívalo limpiamente.

Encesta, papá. Dale a tus nueve Mederos pequeños una lección de vida. Y tú tendrás una nueva batallita que contarles, que la de las milicias como alférez ya la tienen muy oída.

La canasta te espera.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Me quito el sombrero.
Me paro, y pienso en todo lo que han trabajado nuestros padres, en lo que han luchado, en lo que han conseguido y disfrutado. La frase de mi padre es ”la vida es corta pero ancha”.
Corta porque se va en un chascar de dedos. Cincuenta años. Ancha para hijos, libros y proyectos, exámenes, batallas, viajes, tesón, lágrimas, risas y guitarras, reuniones infinitas, excursiones en familia, cantos…
Nuestra generación ya no tiene ese halo de ilusión, esfuerzo, smoking y cartas escritas a mano y releídas mil veces. Nuestro día a día, ingente, se nos hace, parece un esfuerzo de pacotilla en comparación con el vuestro. Da envidia y respeto.
Vuestra generación consiguió guerreros incombustibles.
9 nuevos Mederos, 16 nuevos Bautista, por ahora. ¿Conseguirán ganar las mismas batallas que sus abuelos, que sus maestros?
Me quito el sombrero. Y rezo.

Anónimo dijo...

Piensa que la fuerza y la positividad que tu tienes se la estás transmitiendo a él. Verás que todo pasa y luego será una batallita más que contar a todos esos nietos. Un beso fuerte y sigue así. Eva Barrera

Auxi Hernández dijo...

Gracias por regalarme unas cuantas cálidas gotas para aclararme los ojitos que, a estas horas de la noche, ya ni veían...

Te queremos Mayte.
Auxi

JM dijo...

Maytilla:

A tu larga lista de cualidades (ahora quedaría gracioso eso de: "véase dicha lista en mi entrada del blog nº...")habrá que añadir tu alma de escritora. Chica, estás enralada. Y te sale cada vez mejor.

Después de haber leído a Alicita y ahora a ti, lo que más gracia me hace, es que mi falta casi total de memoria la suplen ustedes con relatos mucho más precisos y evocadores que los que yo podría elaborar, ya me "jartara" de grifa.

Eres la pera... y más cosas que te diré en privado (uyyyyy) :D

albdearmas05 dijo...

Hola Mayte.
Me hago un lío con los comentarios al blog. Te he mandado alguno y se me borra. Sigo siendo un jodido pretecnológico, ¡qué le voy a hacer!.
Bueno, a ver si esta vez me sale.
Sólo decirte que siento que en medio de todo lo que están pasando tu padre y tú ahora, me llega de ti paz, serenidad, disfrute de lo auténtico... como si te encontraras en un lugar en calma en medio de la intensidad del viento, como eso que cuentan del ojo del huracán.
Me siento invitado a meditar en tu compañía sobre lo que es importante y lo que no lo es. Desde ahí parece que las cosas se ven de otra manera ¿no?. Pero vaya, es fácil decirlo, yo apenas lo atisbo...¡Qué tía valiente eres!
Lo que me sale es decirte: ¡GRACIAS POR COMPARTIR, POR SER TÚ, AMIGA!
Con mis pensamientos más positivos para ti y para tu padre en este momento.
Un gran abrazo
Alberto
PD: seguiré merodeando por el blog a ratitos, por ti, por mi, por lo bueno de tod@s, por la vida.

Stine dijo...

Espero que tu padre siga luchando contra el bichejo hospitalario, qué de obstáculos nos pone la vida ... Pero sin eso, y la superación de los mismos, nunca llegaría a ser tan fascinante como es! Ahora entiendo a quien sales, qué orgullo y que fantástico poder mirar atrás y comprobar que has disfrutado y exprimido a tope la vida a todos los niveles, como entiendo ha hecho tu padre y ustedes con él! Y ahora a mirar para delante y que cada pequeña batalla sea ganada para que pueda seguir disfrutando no solo de nietos sino de una hija como tú. Como te encuentras tú físicamente ? No te descuides! La alergia "implantística" mejor ? Cualquier cosa que necesites avisa. Mucho amor y cariño para ti y los tuyos. Besos

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