jueves, 9 de septiembre de 2010

Pinchazos

No les he contado, porque había noticias más candentes, pero hace ya diez días que he vuelto a casa.

Mis progresos en este tiempo han sido paralelos a los de mi hijo de preescolar.

Le juré a mis padres que estaba ya perfectamente para emanciparme, y me bajaron a La Noria un domingo por la tarde. A las nueve de la noche ya había quemado tres veces la cena. Me quedé pensando si en vez de un brazo tonto tendría el cerebro en salmuera... Pero, optimista como soy, decidí tranquilizarme a mí misma con la vieja excusa de la sangre que perdí en la operación.

Al cabo de unos días me quitaron los puntos, y volvió el dolor... Muchas noches de jurar en arameo (qué gusto da saber que eres bilingüe), y cinco o seis reinterpretaciones de aquella peli de los ochenta "Amanece que no es poco"...

Anteayer ya no hubo que aspirarme la herida, el reposo surtió efecto. Y me quitaron las vendas. ¡Por fin una ducha de arriba abajo, como las personas normales! Y eso que era ya una experta manejándome con una sola mano y sin mojar vendajes...

Y finalmente amainó el dolor nocturno, y he podido dormir unas horas seguidas.

Hoy sólo tenía revisión en el hospital, para preparme para los pinchazos de suero salino, que empezaban el jueves próximo. Pero como no me quejo mucho, y además se nota que no la pinchan a ella, la doctora decidió que atacaba desde hoy.

- "¡No he traído el imán!" aduje en mi defensa (para los curiosos y los desmemoriados, la explicación técnica está en la entrada del blog del 5 de agosto, "Cirugía").

Pero tenian uno de repuesto, diantres, y me insuflaron 80 cc de líquido. ¡Más cubicaje que una Honda 70! Encima no pude hacerles un corte de manga porque delante de los cirujanos no está bien visto mover el brazo operado... :-(

El jodío suero molesta, porque ahora el músculo pectoral tiene un baile que pa' qué. Pero he decidido sacarle la parte buena, y mañana por la mañana voy a pasear mi nuevo volumen por todas las obras que encuentre en Santa Cruz. Si hay algún silbido de admiración la suerte estará echada, y volveré a la consulta de cirugía el jueves próximo pidiendo más candela.

Besos,

Mayte

P.D.: He trabajado duro para simplificar el proceso de dejar comentarios. ¡Anímense a escribirlos! Yo sola me aburro...

16 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Mayte, me alegro que estés mejor, nosotros seguimos aprendiendo muchísimo contigo...que fuerza desprendes, gracias por compartir estos momentos. Y ahora a celebrar con un buen vino de Tenerife, que estás en casita y mucho mejor ;)besos y mucha fuerza, V.

Incógnita dijo...

¿Tú sola te aburres? Lo dudo mucho, pero por si acaso sea un poco verdad, te escribiré... Me alegra saber que no soy la única a la que le gusta la comida quemada (y eso que yo uso, en teoría, los dos brazos). Cuando quieras podemos compartir una barbacoa en mi jardincito. Besitos de colorines. Mª Pía

mayte dijo...

Bueno, me refería a que es aburrido leerme sólo a mí...

Y es verdad, me entretengo con el vuelo de una mosca. Es lo que tiene ser unineuronal, pero también tiene sus ventajas, jaja...

María José Sánchez Hernández de Morales dijo...

Querida: descarta las obras. Lo mejor es pasear dentro de la planta alta del Recinto Ferial (sala grande) y rematar el garbeo con un desayuno en la cafetería del mismo recinto. Hay tantos operarios entrenados y dispuestos al piropo fácil que te parecerá que eres la protagonista de Caravana de mujeres, no se les escapa una viva!. Ni el mejor psicólogo ha hecho nunca tanto bien!
Y sigue así, el humor es la mejor medicina!!
Ya sabes, step by step. Espero que descanses mejor hoy, besos

mayte dijo...

Vamos p'allá, mari!! Ya estamos tardando!! :-)

Incógnita dijo...

Por cierto, cuando quieras seguir perfeccionando tu blog puedes intentar poner el reloj en hora canaria, para que a la hora de almorzar no cenemos y viceversa...

Aida dijo...

Pues yo me apunto a eso de pasear cerca de las obras, o por el recinto (que casualmente me queda cerquita). Así que Mayte si te parece organizamos una ruta de los sentidos por Santa Cruz para oir el silbido de los pajarotos subidos a los andamios (aunque me da que con esto de la crisis, vamos a tener que patearnos mucho la ciudad).
Me alegro que no pierdas la sonrisa. Poquito a poco darling. Un besito

siempreconhistorias dijo...

Fiú, fíuuuuuuuuuuuu (silbido de operaria sudada de trabajo y rendida al verbo y salero). ¡Gracias por las crónicas!
Rebesos.

mayte dijo...

Rumbosa...

carmen dijo...

Hola cariño : El otro día te envié un e-mail pero mis escasas habilidades con las tecnologías ( no sé ni poner a grabar una película con la cantidad de mandos que hay en mi casa ) , impidieron que te llegaran mis reflexiones.
Bueno pues te decía que aparte de pasear tu " palmito ", que seguro que te habrás quedado de lo más tiposa, como se que te gusta leer, te recomiendo uno de esos libros de mil y pico páginas, porque no te vas a poner a hacer punto de cruz verdad ?, bueno se llama La Mano de Fátima de Ildefonso Falcones ( el de La Catedral del Mar ), te encantará.
Un beso campeona. Carmen.

Mael70 dijo...

Gracias por sacarme unas sonrisas desde tan temprano... De todo le sacas la parte positiva...¡Sigue así!

mayte dijo...

Genial, Carmen, lo buscaré!! Ella también andaba con una sola mano...? ;-)

bdelabanda dijo...

Un beso, Mayte! Se ve que todo el esfuerzo, el sufrimiento, la meditación y el arameo hacen que todo vaya más rápido. Un BESOTE,

Adamea dijo...

Hola Maite,
vaya experta bloggera estás hecha. Hasta en arameo. :-)
Muchos ánimos!!

Incógnita dijo...

"Cuando hablo de olvidar, me refiero a que es una necesidad evolutiva. No podemos almacenarlo todo. Un olvido de fechas, como nos ocurre constantemente, fortalece la memoria de emociones o acontecimientos que debieran durar siempre. Por eso olvidar puede ser sano. Cuando hablo de la necesidad de desaprender, voy más allá. Es la necesidad de renunciar a los prejuicios y dogmatismos que nos impiden avanzar. A los niños, en lugar de preguntarles cuando salen del colegio «¿qué has aprendido hoy?», deberíamos preguntarles «¿qué has desaprendido hoy?», «¿qué has podido desechar de tu mente para siempre?»". Eduard Punset

marina dijo...

Hola Mayte, he entrado en tu blogg y me he quedado flotando......me pareces de los mas realista, que manera tienes de encajar amiga.
eso es muy bueno,espero que cada día estés mejor ya te llamare un día de estos.
me alegro de que tus hijos sean una medicina para el alma!!!!!!
por cierto me he reído con lo de los comentarios de los obreros....
mi amiga Mercedes siempre nos contaba que cuando iba para el colegio los obreros le silbaban y le decían MARYMARY to eso es tuyo...y un día con unas copitas de licor de plátano nos entro un ataque de risa contando, la verdad que si es una buena terapia, ademas las mujeres nos reímos y disfrutamos mas de esas tonterías.

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