jueves, 16 de septiembre de 2010

Las amigas de Elena

Ayer fue el cumpleaños de Elena. Había tenido mal día y le esperaba una noche sola en su casa cuidando del bebé.

Cuando ya tenía a Guille en la cuna aparecí yo: - Tienes una cita misteriosa a las 9, ¡corre a la ducha, que me quedo con el peque! 

Su cara de desgana era un poema: - Ay Mayte, si no puedo con mi alma, dime que es mentira...

Haciendo de tripas corazón se presentó en el restaurante. Y allí la esperaba, en peso, su panda de amigas.

Las amigas de Elena son de otra galaxia. Cuando yo la cortejaba, hace 13 años, era imposible quedar con ella para hacer nada. Todas en el grupo tenían los maleteros de los coches llenos de ropa de baño y de pateo, saco de dormir y cosas para el barco... ¡nunca sabían por la mañana dónde iban a acabar el día!

Mi prueba de fuego no fue conocer a sus padres, sino conseguir la aprobación de sus amigas. Tardó dos años en presentármelas, y me miraban con suspicacia, como yo a ellas. No me hizo falta mucho tiempo, sin embargo, para entrever que detrás de tantos apellidos compuestos había mucha tela.

Esa pandilla de amigas de la infancia ha compartido la miel y la hiel de la vida. Viajes, estudios, amores y desamores, veranos de cooperación en otros países, la aún reciente y dolorosa pérdida de una de ellas en un desgraciado accidente, la llegada de los hijos...

Y a través de los años han sabido mantener viva la chispa de la amistad y el cariño, esa solidaridad que se da entre mujeres a lo largo y ancho del planeta cuando anteponemos las alegrías a las penas y nos reímos en grupo de nosotras mismas.

Tras un mes de trabajo ímprobo y de sacar adelante a nuestra pequeña tribu ella sola, anoche Elena volvió renovada de su cena sorpresa, y con el corazón lleno. Benditas mujeres de nuestra vida.

8 comentarios:

JAVIER dijo...

Muy buenas amigas,si,pero la llevaron a la industria de los productos caducados , vamos donde estudió Fleming .De todas formas creo que si lo pasaron bien.Bueno chica , mucha suerte y mucha vida para verla todos juntos.

Elena dijo...

Desde luego mira que ir a nacer justo cuando yo, taitantos años después me cojo las vacaciones y me lo pierdo hay que ver como es esta Elena...

Ni cobertura habia en el barco para llamarla... asi es que tuve que mandar una paloma mensajera pero se ve que se fue de bureo y en fin quien confía ya en las aves...

Aida dijo...

Felicidades por tener a tu lado a una persona tan especial como Elena

Felicidades por ese grupo de amigas que hacen de un día tufo, un momento inolvidable de risas y confidencias

Felicidades a Elena por su cumple

Aprovecho y cojo champan de una de tus entradas anteriores y brindo por las amigas, por los grandes recuerdos de momentos compartidos y por todos los que quedan.

Mis amigas son muy importantes en mi vida y tú eres una de ellas.

A. La Loca dijo...

Mayte, muchas gracias por tus palabras. A estas alturas ya va siendo hora de cambiar la expresión por "amigas, divino tesoro".
Ya sé que lo del apellido compuesto va por mí, pero no me voy a dar por aludida...
Oye, nunca imaginé que nos vieras como a una suegra cuando conociste a Elena. De haberlo sabido, habría sido aún más borde de lo ya habitual en mí!
Ah, una sutileza, eché de menos el material de acampada, la dote y la sopa de sobre en el maletero del coche. Y si no pregúntale a Elena ;-)
Un abrazo muy fuerte

Anónimo dijo...

Escribes demasiado bien... ¿has pensado en escribir un libro? Pues piénsatelo! Me alegro de que vaya todo genial. Muchos ánimos!!

Octavio Toledo

Anónimo dijo...

Escribes tan bien que es difícil comentar algo después de una brillante descripción. Pero en esta publicación si me puedo meter. ¿Qué tienen de malo los apellidos compuestos? je,je,je
Un fortísimo abrazo

APeraza

Anónimo dijo...

Trece años... trece!! Tremenda noche pasamos hace trece años... o no?? Mi última parada El Galeón (creo...) Un besazo muy fuerte, Mayte, y otro para Elena!!

Gema

Anónimo dijo...

Recuerdo, perfectamente, la noche del Galeón,pero no sé ni cómo llegué ni cómo me fui y no porque hayan pasado 13 años...Fue genial. Tenemos que repetirlo, pero adeucado a nuestra edad, ya no aguanto esa marcha...Besitos.

Merce

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