martes, 31 de agosto de 2010

Mareas

Hola,

Les escribo desde el hospital. Hoy he venido a desquitarme, es decir, a quitármelo todo: el vendaje, los puntos...

La doctora se ha sorprendido al encontrar la cicatriz hinchada y llena de líquido. En seguida ha pinchado, ha metido un tubo y ha extraído no sé cuántas jeringas gordas de agua roja.

 - "¡Se ha llenado de seroma! No podemos empezar esta semana con la expansión del implante, hay que combatir primero este tema"- le decía a su auxiliar.

Qué tontería, pensaba yo, que sí sé lo que ha pasado. La Luna llena de agosto se ha rebosado en el mar, y la crecida de las mareas ha llegado hasta mi pecho.

Cuando vuelva al hospital, en unos días, me quitarán el vendaje y celebrarán que oclusión y medicinas hayan hecho su trabajo. Pero sé que esa noche,al cerrar las persianas en La Noria para dormir, la Luna nueva me guiñará un ojo.

Besos,

Mayte

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