viernes, 27 de agosto de 2010

Fe de erratas

¡Hola!

Mi desliz del miércoles confundiendo a Chaplin con Groucho Marx ha levantado una polvareda de cartas al director que me ha hecho saber que están tod@smuy atentos, de lo que me congratulo. Son ustedes un@s chic@s muy list@s (y yo voy a ser más cauta con las tonterías que escribo, jaja).

Ayer me tocaba Hospital, y volví a casa sin mi perrito faldero, ese drenaje que me ha acompañado durante estos largos diez días. Anoche lo echaba tanto en falta que dormí con una botellita de Brugal Extra Viejo bajo el brazo, por eso de no sentir la pérdida. Tengo que decir a los cirujanos, por cierto, que ésta es mejor elección, porque aparte de drenar te mata gérmenes e insomnio, ¡hip!

Y después de mi cura en Cirugía tenía mi primera sesión de fisioterapia, para empezar a recuperar las funciones del brazo derecho.

En los hospitales hay dos tipos de profesionales: los que te recitan la lección con voz desabrida y los que se meten en tu realidad con un guiño, y te enseñan cómo superar el hoyo en el que estás, usando las palabras mágicas.

Los cirujanos me repetían ayer que siguiera con mi brazo en cabestrillo, que cuidara de mi operación y protegiera la herida.

La maravillosa fisioterapeuta que me atendió ayer no miraba un expediente, ni un pecho amputado. Veía una mujer con tres hijos pequeños y una vida por delante, que no puede perder la movilidad de un brazo por salvaguardar una cicatriz. Y me enseñó ejercicios estupendos, que ahora repito varias veces al día. Pero, sobre todo, me quitó el miedo. El miedo a estirar el brazo, a levantarlo. El miedo a que me golpeen accidentalmente por la calle, que me hace adoptar una postura tensa y encorvada, y que se traduce luego en una mala cicatrización y en un bloqueo completo de mi lado derecho.

Por suerte, en los hospitales hay personas que te enseñan que las limitaciones están en la mente. Por eso, desde ayer puedo partir sola mi comida, gesticular al hablar y acariciar con las dos manos.

Esa gente también está en nuestras vidas, sólo tenemos que descubrirla.

Un beso,

Mayte

2 comentarios:

Mael70 dijo...

... Esas personas son las que cambian el mundo en positivo... Gracias por hacerle un homenaje y recordárnoslo...

Horizonte dijo...

Y una de estas personas eres tú, Mayte. Gracias por enviarme ese correo que he leído hoy... He entrado en tu blog y acabo de leérmelo completo de corrido ... me ha encantado todo... de verdad, gracias por compartirlo

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