martes, 31 de agosto de 2010

Mareas

Hola,

Les escribo desde el hospital. Hoy he venido a desquitarme, es decir, a quitármelo todo: el vendaje, los puntos...

La doctora se ha sorprendido al encontrar la cicatriz hinchada y llena de líquido. En seguida ha pinchado, ha metido un tubo y ha extraído no sé cuántas jeringas gordas de agua roja.

 - "¡Se ha llenado de seroma! No podemos empezar esta semana con la expansión del implante, hay que combatir primero este tema"- le decía a su auxiliar.

Qué tontería, pensaba yo, que sí sé lo que ha pasado. La Luna llena de agosto se ha rebosado en el mar, y la crecida de las mareas ha llegado hasta mi pecho.

Cuando vuelva al hospital, en unos días, me quitarán el vendaje y celebrarán que oclusión y medicinas hayan hecho su trabajo. Pero sé que esa noche,al cerrar las persianas en La Noria para dormir, la Luna nueva me guiñará un ojo.

Besos,

Mayte

viernes, 27 de agosto de 2010

Fe de erratas

¡Hola!

Mi desliz del miércoles confundiendo a Chaplin con Groucho Marx ha levantado una polvareda de cartas al director que me ha hecho saber que están tod@smuy atentos, de lo que me congratulo. Son ustedes un@s chic@s muy list@s (y yo voy a ser más cauta con las tonterías que escribo, jaja).

Ayer me tocaba Hospital, y volví a casa sin mi perrito faldero, ese drenaje que me ha acompañado durante estos largos diez días. Anoche lo echaba tanto en falta que dormí con una botellita de Brugal Extra Viejo bajo el brazo, por eso de no sentir la pérdida. Tengo que decir a los cirujanos, por cierto, que ésta es mejor elección, porque aparte de drenar te mata gérmenes e insomnio, ¡hip!

Y después de mi cura en Cirugía tenía mi primera sesión de fisioterapia, para empezar a recuperar las funciones del brazo derecho.

En los hospitales hay dos tipos de profesionales: los que te recitan la lección con voz desabrida y los que se meten en tu realidad con un guiño, y te enseñan cómo superar el hoyo en el que estás, usando las palabras mágicas.

Los cirujanos me repetían ayer que siguiera con mi brazo en cabestrillo, que cuidara de mi operación y protegiera la herida.

La maravillosa fisioterapeuta que me atendió ayer no miraba un expediente, ni un pecho amputado. Veía una mujer con tres hijos pequeños y una vida por delante, que no puede perder la movilidad de un brazo por salvaguardar una cicatriz. Y me enseñó ejercicios estupendos, que ahora repito varias veces al día. Pero, sobre todo, me quitó el miedo. El miedo a estirar el brazo, a levantarlo. El miedo a que me golpeen accidentalmente por la calle, que me hace adoptar una postura tensa y encorvada, y que se traduce luego en una mala cicatrización y en un bloqueo completo de mi lado derecho.

Por suerte, en los hospitales hay personas que te enseñan que las limitaciones están en la mente. Por eso, desde ayer puedo partir sola mi comida, gesticular al hablar y acariciar con las dos manos.

Esa gente también está en nuestras vidas, sólo tenemos que descubrirla.

Un beso,

Mayte

miércoles, 25 de agosto de 2010

La horizontal

Querid@s sufridores en casa:

Me acaba de pedir una amiga por email que rebuzne, porque el silencio de los niños mosquea. Jaja, qué mal pensada, no estoy llenando de pegamento ningún cajón de ropa interior del vestidor de mis padres. Es sólo que estoy cansada.

Ya el pecho no es una masa acorazada, doliente e indeterminada. La cicatriz empieza a tener sensibilidad propia, y tiran los puntos, y la piel pica. Y el tubo y la botella de drenaje que salen de mi axila molestan como llevar un cochino debajo del brazo, nunca mejor dicho. Todo eso es señal de que voy pa'lante, y no pa'atrás. Pero la verdad es que el cuerpo me pide descanso, y como ya hace días que decidí que él es el listillo de la clase, le estoy haciendo caso y hoy tengo el campo base en la cama: sólo me he levantado para comer.

Así que, en plan Mecano: días de descanso dominical. Y si quieren algo de mi, les contestaré con el famoso epitafio: "Perdonen que no me levante" ;-)

(Inigualable Chaplin).

Besos,

Mayte

lunes, 23 de agosto de 2010

Escarlata O'Hara

Querid@s cinevidentes:

¿Ustedes recuerdan aquella escena de "Lo que el viento se llevó" en que la negrita zumbona apretaba y apretaba el corsé de Vivien Leigh, ayudándose hasta de las columnas de la cama como si fueran bovinas industriales para tirar de las cuerdas de la cinturilla?

Pues mi glamourosa visita a la cirujana plástica de hoy ha sido el remake de esa escena...
pero en versión Torrente.

Como saben, la botella de drenaje me persigue desde el martes -"Érase una mujer a un redón pegada, érase un redón superlativo..."- (tenía que meter algo del Siglo de Oro español para contrarrestar tanto Hollywood). Y los matasanos decidieron que no es de recibo que la herida siga soltando tanto glóbulo rojo, con la falta de donantes de sangre que hay, así que optaron por fajarme como a Escarlata O'Hara para evitar males mayores.
Muy profesionales. De la clavícula a la cintura, sin un solo resquicio, que el vendaje les quedó niquelado. Vamos, como para homologarlo por la Sociedad Egipcia de Antropología. De foto.

Bueno, les faltó el detallito de permitir la libre respiración, pero un fallo lo tiene cualquiera. Al fin y al cabo, ellos son médicos, no diseñadores, ¿no?

Total, que llevo todo el día de pie, porque si me siento no me llega el resuello. Mi padre ya cuenta las vueltas a la mesa del comedor con un manómetro digital de Decatlón, preocupado por los surcos en la alfombra, y por si sube el vecino de abajo a quejarse de problemas de estructura en el techo.


He llamado a mi primo Zumosol, que es quien me operó, y dice con mucha guasa que si aún puedo respirar es que el vendaje todavía está flojo (mal rayo parta el amor familiar...). En realidad se ha ablandado y me ha dicho que baje al Hospital mañana de nuevo para cambiarlo, cosa que pienso hacer en el caso incierto de seguir teniendo constantes vitales cuando despierte.

Porque pienso dormir: allá voy a engullirme un Myolastán SIN RESPIRAR, que a la fuerza ahorcan. Y ahora me da por pensar: la sobredosis de Marilyn ¿no se debería a que le apretaba la faja...? ;-)

Besos,

Nick Casi Decapitado (mi pequeño homenaje a Harry Potter)

sábado, 21 de agosto de 2010

Una habitación con vistas

¡¡Hola!!

Lo siento mucho, pero hoy ya no están ustedes mejor que yo. La habitación verde de la casa lagunera de mis padres, con la cama tallada de caoba que fue de mi tía bisabuela Ana repleta de almohadones de plumas, es mi nuevo centro de operaciones.

No soy la más indicada para apreciar la delicadeza de los detalles con los que mi madre rodea su vida y, en estos días, también la mía. Los encajes en las toallas antiguas y las vainicas de las sábanas de hilo contrastan con mi gusto zen, tan básico y hasta tosco, donde todo mi paisaje es un sencillo mueble de madera, una pared blanca, un futón negro para meditar. Y sin embargo, cuánto voy a disfrutar estos días de cretonas y cojines bordados donde holgazanear, al olor de los guisos caseros.

He salido del hospital este mediodía, un día más tarde de lo previsto, para reponerme de la noche del jueves. Parece que un malentendido entre las enfermeras me dejó más de cinco horas sin el vendaje compresivo que tengo que llevar en el pecho, y eso pudo causar el dolor tan fuerte que tuve durante horas. Pero por la mañana la cirujana descartó un hematoma interno, pautó una nueva analgesia y poco a poco me fui recuperando.

Esta tarde Elena ha traído a los niños, a los que no veía desde el sábado anterior, el día en que volvimos de Lanzarote. Traían un ramo de flores y muchas preguntas. La mejor, la de Alberto, preocupado por saber si tenía pijama para dormir aquí. No paró hasta que vine a la habitación a enseñárselo. Y entonces, muy decepcionado, me suelta: - "Pero mami, ¿por qué no le pides a los abuelos que te compren un pijama de Spiderman...?

Razón que tiene el niño. Dónde vas a comparar...

El lunes voy a consulta de cirugía plástica, para el tema mío del bótox, que saben que estoy un poco mayor y mi vida social marbellí requiere ya de unos retoquitos, y si me da tiempo igual empiezo también con el asuntillo del relleno. Ah, ¿que no les había dicho que estoy pensando en ponerme t...? Bueno, voy a empezar por una y si me gusta a lo mejor le pido la otra a los reyes, jaja.

Y ese día ya me citan para empezar la valoración en Oncología. Pero cuando me vean llegar con tan buena cara, espero que me den una patada en el culo y me manden pa' casa, ea. Y no se hable más.

Y ustedes a dormir, que ya les vale de echar barriguita cervecera a cuenta de la cenita del sábado...

Y ya que empecé el email con una referencia cinematográfica, recurro al bueno de Clooney para cerrar con otra, así que ¡buenas noches y buena suerte!

Besos,

Mayte

viernes, 20 de agosto de 2010

Alta

Hola,

Anoche no escribí porque el único suceso digno de mención del día, que fue el espectáculo dantesco de quitarme, por fin, los vendajes, no es autorizado para todas las sensibilidades, por lo que tenía claro que no iba a ser objeto de crónica. Pero como mi dudoso récord de estar pasando el dolor del postoperatorio con Termalgín acaba de romperse, me he sentado en mi butaca con el iPad en la mano decidida a exorcizar este mal momento charlando con mis amigos.

Hoy el dolor no me deja dormir. He querido levantarme para ir a control a pedir algo más fuerte, por no tirar de la campanilla, porque mi compañera está recién operada y duerme, y no sé cuántos minutos angustiosos he pasado para hacerlo, sin tener nada a lo que agarrarme. Mi lado derecho hoy es una pura llaga, desde el esternón hasta la axila, y duele hasta respirar. Pero finalmente lo conseguí, y al menos estoy por fin sentada, sin tener que volver a mover nada hasta que a las 9 venga el desayuno, y tengo una esperanza de Nolotil ya en el estómago.

Hoy me dan el alta. El postoperatorio será en casa de mis padres, aunque me voy aún con un drenaje que sale de la axila, una botella que, dada mi mala fama, las visitas inexorablemente identifican con ron. Ay, y otros cardando la lana, no hay derecho... Mi madre ya ha hecho una lista con mis comidas favoritas, y si dividimos el número de platos que le salen entre los días que estaré allí, el cociente resulta muy sospechoso, como fueran a cebarme para Navidad, o algo de eso, lagarto, lagarto. Tendré que estar al loro.

En resumen, que hoy a mediodía empiezo una nueva etapa. Echaré de menos los amaneceres tan increíbles que me ha regalado esta estancia en el hospital, y los lazos que he creado con las otras mujeres que están pasando en estos días por mi misma situación, otras amazonas que también aprenden de cero a vivir. Pero tengo claro que entraré en la Asociación contra el Cáncer, para seguir en contacto con mis iguales y para aportar algo al voluntariado. Ya he encontrado un lei motiv a partir del vacío terrible que viví ayer en mis propias carnes, que sería ayudar a las mujeres a saber con lo que se van a encontrar después de la operación, una devastación física para la que que ni los médicos ni los psicólogos del hospital te preparan. Estaría muy bien cubrir ese aspecto desde la misma estancia en el hospital: seguro que la prevalencia de depresiones post-cirugía bajaría lo suyo.

Y ya no les entretengo más, que alguien tiene que sacar este país adelante, y Zapatero parece tener incluso menos ganas de hacerlo que Mohamed VI, así que les toca a ustedes... ;-)

Un beso a tod@s y cada un@,

Mayte

miércoles, 18 de agosto de 2010

Primer día

¡¡¡Hola!!!

Muchos de ustedes me han escrito preocupados por la falta de noticias, y yo agobiada pensando que no les habría entrado el email de mi hermana de anoche, y resulta que lo que les sorprendía es que hoy no hubiera abierto el pico, jaja. Ya les vale, ¿eh? Que hasta en la agencia EFE se descansa algún domingo, digo yo ;-)

Bueno, no les he escrito antes porque tengo problemas de movilidad, después de la operación, y me cuesta un mundo girarme o cambiar de postura en la cama, así que coger el ordenador para escribir requiere media hora de preparación. De las náuseas desde ayer por la noche estoy mucho mejor, una vez pasada la intoxicación de morfina que me tuvo seis horas vomitando, que no se reventaron los puntos de puro milagrito. Pero hombre de Dios, ¿cómo me da usted una bomba de morfina para que la pulse cada vez que me duela, con lo adicta que soy al ratón del ordenador, que el dedo se me iba solo? Ayayay, así acabé, en mi peor interpretación de Kurt Cobain...

Hoy la guerra va más con la herida., que ya empieza a molestar. Esta tarde vino el médico a explicarme que este dolor va a se ahora una constante durante los próximos seis meses, hasta antes de Navidades, en que me harán la segunda operación. Han puesto el implante submuscular, y esta semana ha de ir cicatrizando la herida, porque ya la que viene empiezan a inyectar suero salino, en un proceso largo en que la piel y el músculo pectoral han de ir extendiéndose semana a semana. Ya en diciembre ponen implantes definitivos en las dos mamas, lo que va a suponer una cirugía mayor que la de ayer, y luego una recuperación en la que la inmovilidad que tengo ahora en un lado del cuerpo será en ambos. Para entonces espero que Steve Jobs haya desarrollado un programa de reconocimiento de voz para el iPad, porque si no estas crónicas va a tener que hacerlas Rita (¿Martín...?).

Bueno, y para dar una nota de color, les contaré que también vino la psicóloga de la Asociación Española contra el Cáncer y al ver que estaba yo más animada que ella, me dijo como premio de consolación que al menos podían ayudarme tramitándome una minusvalía para pagar menos impuestos. ¡qué flipe! ¿no? Ah, sin olvidar que el hospital me regala un vale para canjear en la ortopedia por un relleno mejor que el Wonderbra, que si se portan bien se lo presto a los chicos para carnavales (y la otra copa la rellenan con calcetines, como hacían las abuelas, jaja).

Y esto es todo por hoy. Pórtense mal y no hagan nada que yo no hiciera si estuviera ahí fuera...

Besos,

Mayte

martes, 17 de agosto de 2010

Ya estoy de vuelta

Querid@s tod@s,

Soy Alicia, la hermana de Mayte, y les escribo desde su correo para contarles las novedades, tan pronto como logre manejarme con su iPad, uff.

La operación ha sido larga y complicada, y Mayte ha perdido mucha sangre, pero lo más importante es que el tumor estaba in situ y no se había extendido a los ganglios. Ahora falta el análisis del tejido, que tardará quince días y permitirá saber si hace falta otro tratamiento como quimio. Cuando despertó estaba dolorida y la morfina le ha dado muchas náuseas; ha estado luchando con ellas toda la tarde, pero ahora está un poco mejor y afortunadamente no tiene dolor. Y como no se sabe estar quieta, en seguida ha querido decirles que está bien, ¡aunque sea a través de secretaria! Todavía no puede hablar mucho, ni en persona ni por teléfono, así que les manda un abrazo grande y flechas de colores desde su nuevo carcaj de amazona.

Besos.

lunes, 16 de agosto de 2010

Hasta la victoria siempre, comandante

Claro, que la victoria es fácil de imaginar después de una buena cena por cortesía del Servicio Canario de Salud (mando pruebas fehacientes), tras una sesión de Reiki a seis manos en la cama del hospital (sí, sí, parapetadas detrás de la cortinilla a modo de timba ilegal...) y con el cariño de todos ustedes, que llega en oleadas constantes y todo lo llena.

Mañana me operan a las 8.30, durará un par de horas y luego volveré de reanimación entre las dos y las cuatro de la tarde. Mandaré parte por la tarde, dándoles la información que sé que están deseando oír: "Esta capulla se ha despertado en la URPA como una puncha, y con sus habilidades negociadoras incólumes ha conseguido que le cambien la primera manzanilla post-operatoria por un mojito".

Ay, en la vida hay placeres irrenunciables... ;-)

Besos,

Mayte

Radio, Estroncio, Bario...

Hola,

Vengo de hacerme la prueba del ganglio centinela, que me ha llevado toda la mañana y ha sido fastidiosa y cansada, así q ahora descanso un ratito y ya subo a ingresar en el Hospital dentro de una hora.

Al final no he podido ir a mediodía a casa de Elena a despedirme de los peques porque me inyectaron un isótopo radioactivo para la prueba, y como me ha dicho hoy un pajarito, mis radiaciones podrían hacer que mi hijo Alberto perdiese sus superpoderes, y sé que nunca me lo perdonaría.

Mañana hacen un nuevo contraste antes de la operación, a primera hora, y aún no sé si me operan a las 8 o a las 10 de la mañana, esta noche les cuento.

Un beso atómico,

Mayte

miércoles, 11 de agosto de 2010

Lanzarote

¡Hola a tod@s!

¿Cómo están?

Por aquí muy bien, a las pruebas me remito (por eso de que una imagen vale más que mil palabras). Lo que pasa es que eso de que los niños vayan solos al miniclub (están a punto ya de pedir la emancipación) y de las siestas kilométricas de Guille nos deja a Elena y a mí un tiempo para leer en la hamaca y para comer y no hacer nada más que nos tiene agotadas, sinceramente. Si lo sabemos no venimos: ¿todo el año trabajando para ponernos ahora a descansar de esta manera? No, no: esto no es bueno para la salud... O es inmoral... O engorda!! Si, va a ser eso, jaja...

Un beso,

Mayte

jueves, 5 de agosto de 2010

Cirugía

Hola,

Vengo de ver a la cirujana que hará la segunda parte de la operación.

La cosa consiste en una primera operación el día 17, que durará entre 2 y 3 horas. El doctor Robayna, ginecólogo, me hará la mastectomía derecha (en la derecha, no que la vaya a hacer derecha, que espero que también...). Y la doctora Castro, cirujana plástica, pone el tensor.

El tensor es una bolsita que se coloca por debajo del músculo. Tiene un imán alrededor de una parte de micromalla. Así cuando pase la operación, subiré cada semana al hospital (ahí entra en acción el bono de familia numerosa para el tranvía) y buscan con otro imán el sitio de éste, y ya saben dónde pinchar para ir añadiendo suero fisiológico. Hacen falta unos seis meses -no tres, como yo pensaba- para que la piel se distienda lo suficiente para poner el implante definitivo. Dice que intentará que sea antes de vencerse esa fecha, para no tener que pasar una nueva preanestesia, que es válida sólo por seis meses.

Cuando pongan el implante final, en la segunda operación, vaciarán el pecho izquierdo -para disminuir el riesgo de nuevas tumoraciones, y para conseguir también un resultado plástico más homogéneo- y colocarán otro implante igual, simultáneamente. Bueno, todos conocen el 2 x 1 de Carrefour, no les cuento nada nuevo.

La mala noticia es que la doctora no descarta en absoluto que el comedocarcinoma (el tipo de cáncer que tengo) en la operación del 17 se revele no como un tumor in situ, sino infiltrante. O que aparezca también otro tipo de tumor. Y en ese caso lo tratan con radioterapia. Y como eso quema la piel, ya no se podría ir distendiéndola, sino que habría que reconstruir la zona con piel de los músculos de la espalda. Yo no he visto La novia de Frankestein, pero si alguien se la ha bajado me la puede ir pasando, y así ya lo tengo hecho...
En fin, que aquell@s que se lleven bien con la energía y/o con San Pedro hagan el favor de empezar a mandarla, para que en la operación:

1. El ganglio centinela dé negativo y no haya que vaciar la axila quitando la linfa

2. El cabritocarcinoma (¿o cómo era que se llamaba?) no haya dejado parentela por ahí dentro, para evitar la radioterapia

3. El BRCA dé también negativo y no haya que mandar los ovarios a tomar viento fresco

La próxima vez lo mando en tabla de excel, mira que nos lo ponen difícil estos matasanos para poder explicarnos...

Un beso, y pídanme lo que quieran menos que les compre lotería, que entre el calvo y yo tendrá que haber un término medio, digo yo... :-)

Mayte

miércoles, 4 de agosto de 2010

Preanestesia

¡Hola!

Esta mañana fui al Hospital y ya me hicieron los análisis (mi anemia habitual está por fin controlada, qué bien) y la preanestesia.

Todo bien, sin novedad. Ya tomaron nota de la celiaquía, la alergia al esparadrapo y al Toradol.

Y el encapsulamiento que había hecho la herida de la biopsia es normal, ¡así que me puedo ir de vacaciones sin problemas!

Mañana tengo cita con la cirujana plástica a las 8.30, para unas cositas de unas tallas de bikini que tenemos que hablar nosotras :-) y ya cierro para irme a mediodía a Lanzarote, hasta el 14.

Besos,

Mayte

P.D.: He de confesar que anoche sólo dormí cuatro horas jugando con el iPad que me llegó ayer por la tarde por mensajero desde Madrid... Y que hoy mi hermana Alicia y yo nos hemos echado nuestra partidita al Mastermind (¡qué setentero, ¿se acuerdan?) en la sala de espera de Preanestesia, en versión gran pantalla a todo color, mientras escuchábamos música, para gran curiosidad de los parroquianos...